martes, 13 de abril de 2010

ESTRATEGIAS METODOLOGICAS





Concreción práctica de una educación física de dibujos y animada
Las propuestas motrices que se realizan para los jardines de infancia o escuelas infantiles, y colegios de infantil y primaria están dirigidas al desarrollo general o mejora de los factores perceptivos, motores, físico motores y afectivo-relacionales que componen integralmente al niño; de ahí que nuestra intervención desde la educación física esté destinada al completo desarrollo, al desarrollo armónico y equilibrado de los aspectos constitutivos de la personalidad infantil. El compromiso es con la multiplicidad de vertientes y significados de una misma actividad.
Dentro de las finalidades, cada una de las unidades didácticas y sesiones de trabajo tendrán en cuenta la unicidad global del niño, por lo que el diseño y la adaptación de los espacios deben de favorecer:
La intención educativa, la construcción de la identidad y afirmación del yo, el desarrollo de la autoestima, las actitudes y comportamientos positivos, las relaciones satisfactorias con el entorno físico y social, la conjunción armoniosa de la individualidad y la socialización.
La adquisición del dominio y el control del cuerpo, la realización de juegos y movimientos naturales, la mejora de la coordinación y el equilibrio, el desarrollo de la condición física, y el enriquecimiento del comportamiento motor y de la eficacia corporal.
La percepción del propio cuerpo y de la realidad exterior, la organización y estructuración de las sensaciones recibidas, la adquisición de competencias y la construcción de conocimientos, la expresión, la comunicación y representación, y el desenvolvimiento en su medio físico y social.
A estos efectos, las actividades propuestas en el aula-sala de Educación Física son una continuidad de las planteadas en el resto de la jornada, incluidas en unidades didácticas globalizadas, lo cual significa que el desarrollo de la motricidad está integrado con el resto de los aprendizajes. De esta manera, las propuestas de Educación Física se presentan como «ambientes de aprendizaje» y «espacios de acción y aventura», bajo tareas motrices con músicas y cuentos introductorios en torno a tópicos como el mundo de los animales (el zoo, la selva, Tarzán y Jane en la jungla, los animales de la granja o los animales marinos), las estaciones del año (el sol, la lluvia, la nieve, el viento, los árboles, las flores, etc.), la navidad (la familia, los villancicos, los regalos, Papá Noel, los Reyes Magos, etc.), el carnaval, un paseo por mi ciudad (los medios de transporte, los bomberos, etc.), el circo, los personajes de los cuentos, etcétera.
Las paredes de la sala-gimnasio estarán colmadas de dibujos, murales, diseños, esquemas de todos aquellos tópicos o centros de interés que los mismos alumnos habrán confeccionado a lo largo de la jornada escolar; lo que supone trabajar o acomodar las tareas motrices en dicho ámbito sobre los contextos de aprendizaje que está trabajando en su aula. Será, por tanto, frecuente ver allí, en la sala-gimnasio, las siluetas de dos niños (varón y mujer), que los mismos infantes, como tarea, tendrán que componer con diferentes piezas diseñadas al efecto. En otros casos, los pequeños tendrán que vestirse –y desvestirse– con ropas preparadas para participar en el carnaval o tendrán que componer un muñeco de nieve con diferentes fragmentos, tras recorrer y superar un circuito de obstáculos que simula el bosque en primavera, la montaña, los valles, una tarde en el circo o la ciudad (Gil Madrona, 2005).
En estos espacios, que Mendiara Rivas (1999) denomina «espacios de acción y aventura», y dado el acercamiento de los niños, en estas edades, hacia la actividad motriz, el juego o las formas jugadas serán un elemento motivador que centrará la atención en las actividades propuestas. Estos, pues, son los ambientes donde se trabajarán los contenidos que propicien el desarrollo de:
Las manipulaciones (asir, soltar, golpear, lanzar, recibir).
Los patrones de movimiento y relacionados con la coordinación dinámica general (rodar, gatear, andar, reptar, saltar; giros, lanzamientos, empujes, tracciones).
El esquema corporal (estructura global y segmentaria del cuerpo).
La salud corporal (creación de hábitos de higiene).
La percepción espacial (nociones de orientación y situaciones).
La percepción temporal (ritmos, antes, después).
La expresividad corporal (control tónico, relajación, posibilidades expresivas).
La creatividad (idear ejercicios, proponer iniciativas de juego, fantasía, imaginación, etc.).
Las relaciones sociales (aproximarse al grupo, hacer contacto visual, dejar y pedir objetos, agradecer, ponerse de acuerdo, compartir). En definitiva, propiciar el desarrollo de actividades con el entorno próximo, natural, y en espacios recreativos con los iguales y con los adultos.




POR:


JULIAN ANDRES ARENAS MARULANDA

LICENCIATURA EN EDUCACION FISICA


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